La idea

Muchos son los que me preguntan cómo me dio por ponerme a escribir un cuento infantil, y la verdad es que desde el nacimiento de mi hija Lucía, he intentado inculcarle el amor por los cuentos, y poco a poco ir incentivando su interés por la lectura. Para mí, contarle cuentos, ha sido un recurso imprescindible a la hora de trabajar ciertos valores con ella, y en más de una ocasión una de las herramientas más útiles para afrontar situaciones concretas.

Cuando escribí «Hoshi sólo quería jugar», mi intención no era sólo que aprendiera a decir «no, no, y no» resaltando el respeto hacia sí misma y aumentando así su autoestima en situaciones en las que le pidieran hacer cosas que para ella no eran divertidas o que no le hiciesen sentir bien, sino que además, traté de enseñarle el respeto hacia los demás, haciendo especial hincapié en no tratar a nadie de forma abusiva y que no se debe juzgar a los demás sean como sean, porque todas las personas merecen que se respete su forma de ser.

Pensé que esta historia sería una buena herramienta para practicar la empatía, pidiéndole que se pusiera en el lugar del pequeño panda en los momentos más difíciles de nuestro protagonista. Puedo asegurar que mi hija está encantada con Hoshi, y lo quiere como si de un hermanito se tratase.

Espero de corazón que este intento de mejorar los valores de mi hija a través de una historia diferente les guste y que para ustedes se convierta también en una herramienta más con la que disfrutar y trabajar dichos valores en familia.

Las ilustraciones

Las ilustraciones de «Hoshi sólo quería jugar» han sido realizadas por Jessica Villalobos. Jessica está graduada en Filosofía, es escritora ocasional e ilustradora. Le gustan diversas ramas del arte, viajar y los animales y su sueño es dedicarse a la ilustración de libros desde cualquier parte del mundo. Puedes seguir su trabajo a través de su cuenta de Instagram.

Los bocetos